Evangelio del día + breve explicación en un minuto.
La Iglesia antes de ser evangelizadora y caritativa es escuchadora de la Palabra.
¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen como María de Nazaret! Gracias por tu visita. Si te ha gustado añade me gusta. Compártelo en las redes.
La Palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, que ilumina la vida de cada hombre y mujer creyentes. Bien sabemos que «el plan de la revelación se realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas…y la verdad profunda de Dios y de la salvación del hombre que transmite dicha revelación, resplandece en Cristo, mediador y plenitud de toda la revelación» (D.V. 2).
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y
creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo
habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un
lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros.
Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos
saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie
va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi
Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me
conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos
al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os
digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo
hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a
las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí,
también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al
Padre».
Celebramos el V Domingo de Pascua. Hoy la Iglesia celebra la fiesta de los santos Felipe y Santiago, el Menor, apóstoles.
Felipe, que, al igual que Pedro y Andrés, había nacido en Betsaida y era discípulo de Juan bautista, fue llamado por el Señor para que lo siguiera.
Santiago, "El Menor", por su parte, era hijo de Alfeo, de sobrenombre “Justo”, considerado en Occidente como el pariente del Señor, fue el primero que rigió la Iglesia de Jerusalén, y cuando se suscitó la controversia sobre la circuncisión, se adhirió al parecer de Pedro, para que no fuera impuesto a los discípulos venidos de la gentilidad. Muy pronto coronó su apostolado con el martirio (s. I).
En el Evangelio de este V Domingo de Pascua, hemos proclamado un trozo del capítulo 14 del Evangelio de san Juan (Jn 14,1-12): Jesús continuamente les dice a los discípulos que "tengan confianza y amen" Jesús les insiste, como también hoy nos insiste a nosotros, que al conocerle a Él, conocen ya al Padre.
Él es el Camino, la Verdad y la Vida. El Padre les enviará el Espíritu que les iluminará plenamente. Por eso necesitamos ciertamente el Espíritu Santo para poder crecer espiritualmente y unirnos íntimamente al Dios trinitario desde la fe. Dirijámonos a la Virgen María para que interceda por todas las familias y por el florecimiento de las vocaciones sacerdotales y religiosas en la Iglesia. Amén.
ESPECIAL: FIRMES Y SEGUROS EN JESUCRISTO.

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