Evangelio del día + breve explicación en un minuto.
La Iglesia antes de ser evangelizadora y caritativa es escuchadora de la Palabra.
¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen como María de Nazaret! Gracias por tu visita. Si te ha gustado añade me gusta. Compártelo en las redes.
La Palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, que ilumina la vida de cada hombre y mujer creyentes. Bien sabemos que «el plan de la revelación se realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas…y la verdad profunda de Dios y de la salvación del hombre que transmite dicha revelación, resplandece en Cristo, mediador y plenitud de toda la revelación» (D.V. 2).
36Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní,
y dijo a los discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar». 37Y llevándose a Pedro y
a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia. 38Entonces les dijo: «Mi
alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo». 39Y adelantándose un poco
cayó rostro en tierra y oraba diciendo: «Padre mío, si es posible, que pase de
mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú». 40Y volvió a los
discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: «¿No habéis podido velar una
hora conmigo? 41Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu
está pronto, pero la carne es débil». 42De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo: «Padre
mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad».
Celebramos la Fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote. Los cristianos reconocemos que Jesucristo es el sacerdote de la nueva Alianza que nos ha reconciliado con Dios y con los hermanos.
Él es el que ejerce el sacerdocio de manera plena, y nos ha convertido en un Pueblo Sacerdotal.
En el Evangelio de este Jueves de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, leemos el Evangelio de San Mateo (Mt 26,36-42).
El evangelio de San Mateo nos sitúa hoy a Jesús en el Getsemaní y en un momento de intensa angustia y dolor.
Jesús busca la fuerza necesaria para llevar a cabo la voluntad del Padre, y ora con insistencia y con gran confianza.
La actitud de Jesús orante contrasta con la actitud de los discípulos, que no son perseverantes y se quedan dormidos.
Pidamos a Dios por todos los sacerdotes, porque la misión del sacerdote ordenado es perpetuar el único sacrificio de Jesucristo, sumo y eterno Sacerdote.
ESPECIAL: FIRMES Y SEGUROS EN JESUCRISTO.

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