Evangelio del día + breve explicación en un minuto.
La Iglesia antes de ser evangelizadora y caritativa es escuchadora de la Palabra.
¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen como María de Nazaret! Gracias por tu visita. Si te ha gustado añade me gusta. Compártelo en las redes.
La Palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, que ilumina la vida de cada hombre y mujer creyentes. Bien sabemos que «el plan de la revelación se realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas…y la verdad profunda de Dios y de la salvación del hombre que transmite dicha revelación, resplandece en Cristo, mediador y plenitud de toda la revelación» (D.V. 2).
25Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. 26Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». 27Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio. 28Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed». 29Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. 30Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu. 31Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. 32Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; 33pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, 34sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.
Ayer terminamos el tiempo de Pascua con la Solemnidad de Pentecostés. Y hoy retomamos el tiempo Ordinario.
El Papa Francisco establece en el calendario católico lo que San Pablo VI proclamó durante el Concilio Vaticano II sobre María: María, Madre de la Iglesia.
Precisamente al día siguiente de celebrar la Solemnidad de Pentecostés, en el que María ejerció como verdadera Madre de la Iglesia naciente en medio de los Apóstoles.
María es la perfecta discípula de Cristo, la mujer que Dios eligió para ser la madre del Mesías, ella que guarda la Palabra de Dios en su corazón y la medita en su interior.
En el Evangelio de esta Memoria de la Bienventurada Virgen María Madre de la Iglesia leemos el Evangelio de San Juan (Jn 19, 25-34).
Jesús al pie de la cruz, nos da a María, como Madre, al entregársela al discípulo más joven, se la encomienda a todos sus discípulos y seguidores, para que la acojan, y acudan a la escuela de María, haciéndola Madre de la Iglesia.
Recemos al Padre con la actitud agradecida de María, y pidamos que imitemos las virtudes de María en nuestra vida: sencillez, confianza, entrega, fe, compromiso, ayuda al que lo necesita, docilidad, humildad, amor. Amén.
ESPECIAL: FIRMES Y SEGUROS EN JESUCRISTO.

LIBROS DE FRANCISCO BAENA CALVO EN BUBOK
CANAL DE FRANCISCO BAENA CALVO EN YOUTUBE





