INTRODUCCIÓN AL BLOG
Evangelio del día + breve explicación en un minuto.
La Iglesia antes de ser evangelizadora y caritativa es escuchadora de la Palabra.
¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen como María de Nazaret! Gracias por tu visita. Si te ha gustado añade me gusta. Compártelo en las redes.
La Palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, que ilumina la vida de cada hombre y mujer creyentes. Bien sabemos que «el plan de la revelación se realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas…y la verdad profunda de Dios y de la salvación del hombre que transmite dicha revelación, resplandece en Cristo, mediador y plenitud de toda la revelación» (D.V. 2).
En
aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus
sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.
Al ver a las muchedumbres, se compadecía de
ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen
pastor».
Entonces dice a sus discípulos:
«La mies es abundante, pero los trabajadores son
pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».
Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad
para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
A estos doce los envió Jesús con estas
instrucciones:
«Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y
proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad
muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad
gratis».

Celebramos el Sábado de la Primera Semana de Adviento.
El tiempo de Adviento es un período privilegiado para los cristianos ya que nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro.
En el Evangelio del Sábado de la Primera Semana de Adviento leemos el Evangelio de San Mateo (Mt 9,35-10,1.6-8).
Jesús ha dado comienzo a una obra que hay que continuar. Consiste fundamentalmente en reunir a los hombres orientándolos hacia Dios.
El anuncio de la Buena Noticia ha de transformar el mundo. Envíe Dios los obreros necesarios. Los discípulos han de hacer ahora lo que Jesús hizo.
¡Señor, envíanos tu Espíritu para que podamos descubrir al que se siente solo y necesitado! ¡Oh, Señor Jesús, te pedimos como los dos ciegos, que podamos ver"! Amén.

LIBROS DE FRANCISCO BAENA CALVO EN BUBOK
CANAL DE FRANCISCO BAENA CALVO EN YOUTUBE




